Archivo | octubre, 2008

¿POSIBLES FANTASMAS EN EL AYUNTAMIENTO HISPALENSE?

7 Oct
Tumbas a los pies del Ayuntamiento

Las tumbas han sido halladas en el solar que ocupara el convento de San Francisco./La Plaza Nueva es uno de los centros neurálgicos de Sevilla, y las obras que allí se desarrollan para la construcción de un nuevo tranvía han descubierto que, en la puerta misma del Ayuntamiento, descansan desde hace siglos las tumbas de decenas de personas que fueron enterradas en el antiguo Convento de San Francisco. En una ciudad como Sevilla, de larga historia, no es el primer caso en el que se han hallado enterramientos en lugares hasta ahora insospechados y, de hecho, bajo la actual Diputación hispalense se encuentra un cementerio judío cuya historia ha dado lugar incluso a la leyenda urbana de que algún fantasma que otro deambula por los aparcamientos de la institución provincial.

Siempre se dice que donde hay o han habido tumbas ha habido dolor y quién sabe que más…aunque si bien es verdad que hay más “fantasmas” de clase vivales que de los muertos,mi opinión personal es que dificilmente dejen llevar una minuciosa investigación parapsicológica si es que se dá elñ caso de poltergeist etc…como en otros edificios oficiales como la diputación,parlamento andaluz…en fín seamos pacientes a ver que nuevas notícias traemos.
Más allá de la anécdota, los restos óseos que ahora han atraído la atención de numerosos sevillanos, constantemente asomados para ver el trabajo de los arqueólogos, se encuentran asociados a los muros de la iglesia del antiguo convento de San Francisco y se corresponden con enterramientos que se fueron haciendo y superponiendo desde el momento de la fundación del templo, en el siglo XII, hasta su demolición en el XIX.
Las inhumaciones más recientes, – aseguran los arqueólogos, que ya han autorizado el cubrimiento de los restos con una tela especial que permitirá que sigan descansando bajo la tierra -, han removido las anteriores, de forma que predominan los huesos dispersos y los osarios en las que están representados todos los grupos de edades: desde niños hasta adultos e incluso ancianos.
El enorme convento de San Francisco, del que procedían estos restos, fue derribado en el siglo XIX y sus restos fueron seccionados por la construcción de infraestructuras de servicios, como alcantarillas, tuberías de agua o servicios eléctricos, en la siguiente centuria, de forma que los arqueólogos sólo han podido hallar de él, en estas catas, las cimentaciones de sus muros.
La construcción del tranvía ya había proporcionado antes, sin embargo, más hallazgos de este convento: una antigua fuente del claustro, fechada en el siglo XVI y que será expuesta en el Museo de Bellas Artes de la ciudad, su capilla principal y una cripta. Aunque se presume que el complejo era de enormes dimensiones, aparejado a la obra de este metro ligero va a ir también un estudio geofísico sobre el subsuelo de la Plaza Nueva para ver cómo estaba situado este antiguo convento.
De él, actualmente sólo se mantienen en pie, y ambos muy modificados, el arquillo del Ayuntamiento, lugar donde se situaría hasta el siglo XIX el acceso al atrio del Convento, y la capilla de San Onofre, prácticamente oculta entre los edificios del siglo XX que conforman la Plaza Nueva.
No obstante, del convento también se han conservado otras valiosas obras de arte, que hoy reposan en otros lugares: una de las más famosas es el Retablo de los Vizcaínos, que preside la capilla del Sagrario de la Catedral hispalense. También destacan dos gárgolas que se encuentran expuestas en el Museo Arqueológico y un retablo del siglo XVI, de mármol de Carrara, que ha llegado hasta el Pazo de San Lorenzo de Trasouto, en Galicia, después de que los condes de Altamira se lo llevaran hasta allí.
De la importancia que tuvo, además, dan una idea dos datos: fue sede de gobierno de la Custodia Hispalense de los franciscanos y la decoración de su «Claustro chico», con un conjunto de trece lienzos, fue el primer gran encargo que obtuvo, en 1645 y con apenas 28 años, uno de los pintores más universales de la Historia de Sevilla, Bartolomé Esteban Murillo.
Anuncios

LEYENDA DE DOÑA MARÍA CORONEL

7 Oct

MARÍA CORONEL, «LA DAMA DEL TIZÓN»Y PEDRO EL CRUEL
Historia y leyenda se confunden alrededor de la enigmática figura de María Coronel, tan discutida. Se dice que era una mujer noble, inteligente, bondadosa, de una gran moral y de ilustre familia sevillana.
Hasta primeros de 1352 las relaciones entre ambas familias, es decir, entre Pedro I el Cruel, el Justiciero, el Pero Gyl y Fernández Coronel eran muy cordiales. ¿Por qué estos tres apodos o motes a Pedro 1? Los motes no le fueron dados sin razón: Juan II de Castilla ordenó fuese apodado «El Justiciero», entendió, con razón o sin ella, que cuanto hizo era con justicia; la muerte de muchos nobles adversarios, a manos del propio rey los prueba sobradamente lo de «Cruel»; el más curioso se lo puso su hermanastro Enrique II de Trastámara que al apodarlo «Pero Gil» era porque no era hijo de Alfonso X sino de una judía que así se apellidaba.


La muerte por Enrique II, pone fin a un colofón trágico de una vida, en la que no faltaron amores, entre ellas su amor imposible de María Coronel la «dama del tizón». Se cuenta en leyendas de aquella época, «era de familia muy rica, de fermosura extraordinaria».
Había leído mucho sobre la «dama del tizón» y en una de mis excursiones a Sevilla visité el convento de Santa Inés (día 2 de diciembre) para ver el cuerpo incorrupto de María Coronel.
Impresionado, extasiado quedé. Metafísicamente hablando, la momia expedía un don sobrenatural, indefinido era su rostro en donde se apreciaban las huellas del «aceite hirviendo», mereció la pena observarla.
Hoy, mucho tiempo después, tranquilo en casa, como un homenaje a esta inquilina aguilarense del siglo XIV, busco hilvanar retazos de historia que siempre eran un pálido

recuerdo o reflejo de lo que vamos a relatar de esta honrada dama. DOÑA MARÍA CORONEL

María tuvo una desgraciada vida por el acoso sexual del rey que enloquecía por llevársela a la Torre del Oro y establecer, como lo hizo con muchas favoritas, relaciones deshonestas.
María Coronel nace el año 1334 el mis­mo año que Pedro I de Castilla. La casaron a los 15 años de edad sin haber sido ella la que eligiese marido; era una época en que la mujer no se casaba, la casaban sus padres que eran los que le elegían el futuro esposo, o los reyes si era de noble linaje.
En esta boda intervino directamente el rey Alfonso XI cuando estaba en el cerco de Algeciras junto al padre de María. Lo dice María Coronel en una larga carta de donación de bienes para la construcción del convento de Santa Inés.
Contrajo matrimonio con don Juan de la Cerda, primo segundo suyo. Al no estar legitimado el matrimonio por el papa de turno, era de nulo derecho por parentesco de sangre. Poco tiempo después D. Juan de la Cerda y María Coronel reciben la dispensa matrimonial y hay una nueva boda el día 13 de septiembre de 1350. El casamiento se celebra en una casona de Alfonso Fernández Coronel, un viejo palacete moro que estaba junto a la Iglesia de San Pedro.
En esta boda conoció el rey Pedro I a María Coronel, desde ese día la deseó ciegamente, era un deseo desordenado que junto con la enfermedad que había padecido el rey estuvo tocado toda su vida. El destino la enfrentó con un Pedro I de Castilla depravado y un desequilibrado don Juan.
El rey, fascinado, desde el mismo día que la conoció, por su belleza, empezó a cortejarla desairadamente, a pesar de haber sido él quien había ordenado que cortaran la cabeza primeramente a su padre, más tarde a su marido, por haberse revelado en su contra para apoyar a su hermanastro Enrique II. No tiene bastante con cuanto había herido a María Coronel que todas las posesiones del padre, hermano, marido, etc., habían sido confiscadas, sus casas y fincas derribadas y sus solares cubiertos con sal gorda para que no creciese ni la hierba.
Por las múltiples agresiones vernales de este don Juan, doña María Coronel y su hermana Aldonza tuvieron que refugiarse, para guardar su viudez, tras los muros y rejas del convento de las franciscanas y llorar su soledad y poder huir del acoso al que estaba sometida por Pedro I el Justiciero. La pobre María, ya viuda, no sabía entonces que ni rejas, ni muro, ni convento de clausura sería obstáculo para el empecinado rey.

El poderío, el orgullo y el honor del todopoderoso Pedro I el Cruel fue destrozado, pisoteado y demolido por la fortaleza, el heroísmo y el sublime honor de la dama del «aceite hirviendo» o de la «dama del tizón», o mejor, por la «dama de hierro» sevillana – aguilarense.
María Coronel, según cuenta la leyenda, solamente se entregó a los amores de su esposo y después en su viudez, a los del Todopoderoso. ¿Por qué es conocida como la «dama del tizón»?
María Coronel llevaba en su sangre el heroísmo y honradez de la mujer aguilarense. En la historia de Aguilar, la remota Ipagro y posterior Buley, hallamos un sinfín de historias y leyendas de mujeres ilustres, heroicas, etc., que por sus hechos son conocidas, será bien hacer reseñas de estas mujeres aguilarenses, muchas permanecen en el anonimato todavía. Aguilar puede ufanarse de haber sido residencia de María Coronel. En el año 1350 llega a nuestro pueblo el linaje de los Coronel al tomar posesión de la Villa Fernández Coronel, padre de María. Por su genealogía se sabe que los Coronel pertenecían a un ilustre linaje de Castilla, descendientes de los emperadores romanos (García Caraffa, Enciclopedia heráldica y genealógica, Madrid, 1819). El padre de María Coronel desciende del linaje de Gonzalo Ibáñez Dovina, primer señor de Aguilar, noble portugués que ayudó a Alfonso X el Sabio.
La familia Coronel temiéndole a Pedro I de Castilla se fortifica en Aguilar. Envidias, odios y ambiciones personales de la nobleza se unen a las lujurias de Pedro I, deseoso de poseer los favores de las dos hermanas Coronel: Aldonza y María. A Aldonza la hace suya con mucha facilidad que tuvieron un triste y fugaz romance; a María, jamás la pudo poseer.
Pedro I instigado por Alburquerque o deseoso de ver a María viene a Aguilar en 1352 y solicita permiso para pernoctar en el castillo. Fernández Coronel no se fía de las intenciones del rey y no le autoriza entran Cabreado el rey pone cerco al castillo y el día 2 de febrero de 1353 conquista la fortaleza y Fernández Coronel es apresado y decapitado en las mismas puertas. La ejecución es presenciada por sus cuatro hijos. Terminada la ejecución es recogido el cuerpo, velado por sus hijos y preparado un cortejo fúnebre para llevarlo a Guadalajara y ser sepultado en el panteón familiar junto a los restos de su mujer. Espías del rey estaban atentos a cuanto ocurría respecto a los familiares. Hasta en esos días tristes, cuenta la leyenda, el rey tuvo la osadía de cortejar a la afligida María.
Sepultado Coronel en Guadalajara, los cuatro hermanos huérfanos regresan a Aguilar. Una leyenda que hace referencia al «tizonazo» de María, la cuenta Franco y Arezo (Museo Genealógico-Memorias de Aguilar, 1849) dice que… durante esta segunda estancia en el castillo, María Coronel temiéndose lo peor, o el regreso del rey (estaba en Córdoba) encendió una fogata e hizo uso del «tizón».
Pero la leyenda, ya María estaba en Sevilla, cuenta que no encontrando manera de huir de los requerimien­tos y amenazas del rey, María resolvió a la desesperanza, más deseando perder la vida por las posibles infecciones que dejarse vencer por deshonestos deseos ajenos a ella, María muy fatigada por su lucha interior… la apagó con un palo incandescente que ella misma se introdujo con enojo por donde podía ser molestada por el rey (Juan de Mariana, Historia General de España, m845). Por la leyenda del «tizonazo» en Aguilar o Sevilla, la historia conoce a María Coronel como la «dama del tizón».
CONVENTO DE SANTA INÉS El vía crucis de la «dama del tizón».
(DETALLE DEL ORGANO DE SANTA INÉS REFORMADO,EL ANTÍGUO ERA EL DE MAESE PÉREZ EL ORGANISTA)
El rey bajo severas amenazas, pide a María le en­tregue su más preciado órgano para su deleite sexual. Asustada se refugia en casa de su padre. Espías del rey se lo dicen y éste ávido de perversos deseos decide asaltar la casa y secuestrarla; ella, siempre de centinela ve la llegada del rey y huye disfrazada al más próximo con­vento, era el de Santa Clara, pidiendo amparo, protec­ción y refugio. Las monjas que intuían que muy pronto llegaría el loco, el depravado rey. María Coronel tuvo que refugiarse tras las rejas para librarse de Pedro I y llorar su soledad. Jamás pudo pensar que ni los muros del convento serían respetados por el rey. Rápidamente las monjas la conducen al jardín, la ocultan en una zanja, la cubren con ma­deras y encima tierra; era muy de noche cuando llega el rey con sus alguaciles. Registra todo el edificio y al no encontrarla se marcha.
Al día siguiente vuelve y repite lo mismo pero con serias amenazas a las monjas y enojado se va. Toda Sevilla contaba las odiseas del rey.
Un buen día, comido de rabia, invadido por el deseo carnal y cargado de ira, Pedro I se presentó inesperadamente atropellando a cuantas monjas encontraba, antes de que María tuviese tiempo de esconderse, asustada y con temor es perseguida por los pasillos hasta llegar a la cocina, se para y le hace frente y le explica cuanto había hecho con su órgano femenino. Pedro I es estado burriel no la cree e intenta apresarla, un impulso hacia atrás y María cogiendo una sartén con aceite hirviendo se la arrojó sobre su rostro. Sacrificio que no resultó en vano, asustado y preocupado el rey comprendió lo mal que se había portado y con lágrimas en sus ojos se marchó para no volver a molestarla jamás.
Enterada la reina del heroísmo de María Coronel y asombrada por ese gesto de santidad, la mandó llamar. Cuando entró María, la reina visiblemente afectada se puso de pie, se quitó la corona de su cabeza y la colocó en la cabeza de María y le dijo: «Vos María merecéis corona y debéis llamaros coronada». Un abrazo entre ambas selló una eterna amistad.
Se cuenta que arrepentido el rey, ordenó le devolviesen la casa que había sido de su marido para que María Coronel en ese solar fundase el convento que le puso de Santa Inés. Se encerró, trabajó, murió y dentro fue sepultada. Después de más de 600 años al efectuar obras de reparación se encontró el ataúd y dentro el cuerpo incorrupto de María Coronel. Había muerto el día 2 de diciembre de 1411, con 77 de edad.
CUERPO INCORRUPTO DE DOÑA MARÍA CORONEL EN EL CONVENTO DE SANTA INÉS No había podido elegir otro título más excelso para el convento que el de Santa Inés. Y ¡No pudo la «dama del tizón» o del «aceite hirviendo» llevar mejor modelo de santidad, ni mejor patrona para su convento!. Santa Inés patrona de las jóvenes doncellas y de los jardineros. Lo mismo acertó en su modo de santidad.
Su momia se venera cada día 2 de diciembre, en el mismo convento, con gran fervor popular. La dama del «tizón” murió, el reloj de su amarga historia se detuvo a los 77 años. En ese momento comenzó el tic-tac sin ruido, sin carreras, sin sobresaltos… Aquí terminó un drama humano que comenzó en el castillo de Aguilar en 1353. Cuenta la leyenda que las dos hermanas fueron tildadas de «flores”. Aldonza, «flor de la tierra»; María, «flor del cielo». Por lo que Aldonza está más cerca de nosotros; María, más cerca de Dios.
Bibliografía consultada

LEYENDA DE LA CALLE HOMBRE DE PIEDRA

7 Oct
En el barrio de San Lorenzo, y pasando desde la calle de Santa Clara a la de Jesús del Gran Poder, discurre una calleja larga y estrecha que se llama Hombre de Piedra, porque en ella, y empotrada en una hornacina a nivel de la acera, puede verse una estatua de piedra, de borrosos relieves, que lleva ahí empotrada varios siglos. La calle se llamó desde el siglo XIII hasta el XV calle del Buen Rostro, pero en época del rey don Juan II cambió su nombre al aparecer la estatua del hombre de piedra, junto con la leyenda de su milagroso y dramático origen.
Para entender la leyenda es preciso que antes nos traslademos a la plaza del Salvador en la esquina a calle Villegas, donde encontraremos adosada al muro de la iglesia Colegial, una cruz de gran tamaño, la cruz de los Polaineros, y bajo ella una lápida, escrita en caracteres y ortografía antiguos, que dice así:
EL REY DON JUAN. LEY 11
El rey i toda persona que
topare el Santísimo Sacramento
se apee, aunque sea en el lodo
so pena de 600 maravedises
de aquel tiempo, según la loable
costumbre desta ciudad,
o que pierda la cabalgadura
y si fuera moro de catorce años arriba
que hique las rodillas
o que pierda todo lo que llevare vestido…
Por esta lápida, colocada en la iglesia del Salvador, vemos la devoción que existía en Sevilla, de ponerse de rodillas en el suelo cuando pasase el Santísimo Sacramento, aunque hubiera lodo por haber llovido; piadosa costumbre de la que no se libraba ni siquiera el rey ni los más altos caballeros, so pena de perder el caballo y pagar seiscientos maravedises de multa; y el que no tuviera caballo ni bienes, perder la ropa que llevase puesta.
Vista así, la reverencia con que se miraba al Santísimo Sacramento en tiempos pasados, volvamos a la barriada de San Lorenzo, en cuya calle Buen Rostro, había una taberna allá por los años del siglo XV.
Y sucedió que se encontraban en la taberna varios compadres, bebiendo vino, cuando se oyó venir por la dirección de la parroquia de San Lorenzo, el tintineo de una campanilla acompañado de un susurro de voces que rezaban.
Se asomaron los compadres a la puerta de la taberna, y vieron aparecer en el comienzo de la calle, un reducido grupo de personas, con velas y faroles, que iban acompañando al cura párroco, el cual llevaba en las manos y apretada contra su pecho, la cajita del Viático en la que llevaba la hostia para dar la última comunión a un enfermo.
Al ver aproximarse la comitiva, los bebedores de la taberna, aunque eran gentes poco religiosas, más dados al vino y al juego que a la piedad, interrumpieron sus conversaciones, y se aprestaron a arrodillarse un instante mientras pasaba el Sacramento. Pero uno de ellos, llamado Mateo el Rubio, que se tenía por valiente y era el matón del barrio, haciendo alarde de incredulidad para demostrar su temple ante los otros, dijo en voz alta:
– Ea, hatajo de gallinas, que os arrodilláis como mujeres, ahora veréis un hombre terne. No me arrodillaré, sino que me quedaré de pie, para siempre.
Y en efecto, permació allí para siempre, pues un trueno ensordecedor estalló sobre la calle, y sobre el impío cayó un rayo que le convirtió en piedra y le metió de pie hasta las rodillas en el suelo.

Y allí está todavía el cuerpo petrificado del pecador blasfemo, que se atrevió a desafiar a Dios.
Por este ejemplar escarmiento, la calle del Buen Rostro se llama desde entonces del Hombre de Piedra, donde aún puede verse el testimonio de aquel terrible suceso.
Nota.- Menos espectacular y maravillosa pero más real, es la interpretación arqueológica de la estatua hombre de piedra. Al parecer se trata de una estatua romana que presidió las termas que había en ese lugar, y que durante época árabe aún seguía existiendo, lo que dio nombre a unos célebres baños moros, que se llamaron “los baños de la Estatua”, y que ha sobrevivido a las diversas reformas que ha sufrido durante dos mil años el edificio en cuya fachada aún está empotrada

LEYENDA DE LA BELLA SUSONA

7 Oct

La Bella Susona

Esta historia sucedio en Sevilla por el siglo XIV. Por entonces los judios sufrieron una persecucion que motivo que la Autoridad Reallos protegiese, no sin ello evitar ser presa de innumerables vejaciones. Debido a esto,en algunos judios desperto un rencor que habia a convertirse en afan de venganza.Uno de esos judios fue Diego Suson, un importante judio en la sociedad sevillana, que buscaba la manera de revelarse contra el orden impuesto. Asi empezaron a celebrarse en su casa reuniones secretas para llevar a cabo la que seria la gran sublevacion judia en España.
Este judio tenia una hija de extraordinaria belleza a la que por esta se la conocia en toda sevilla como ” la fermosa fembra”. Y ella engreida por tal fama, llego a hacerse ilusiones de alcanzar un alto puesto en la sociedad. A espaldas de su padre se dejaba cortejar por un caballero cristiano de uno de los mas ilustres linajes de Sevilla.

La bella Susona se veia a escondidas con el caballero y pronto paso a ser su amante
Cierto dia cuando Susona estaba en su habitacion esperando a que su amante llegase, mientras que el resto de su familia la daban por dormida, escucho la reunion en su casa de los judios conjurados. Estaban ultimando los planes de la sublevacion. En ella escucho que entre sus planes estaba el matar a todo caballero cristiano y a la gente principal de la ciudad.
Al escuchar esto, Susona entendio que su amante seria uno de los primeros en ser asesinado, al ser uno de los principales caballeros de la sociedad hispalense.
Una vez terminada la reunion Susona huyo a ver a su amado, y alli le conto lo que habia oido en la reunion de su casa. Inmediatamente el caballero acudio a casa del Asistente de la Ciudad para indicarle la informacion que le habia pasado Susona.
Tras esto, el Asistente mando apresar a los conspiradores que pasados unos dias terminaron condenados a muerte en la horca, en uno de los muchos lugares de Sevilla que han sido escenarios de ejecuciones publicas.
El mismo dia de la ejecucion Susona , atormentada por los remordimientos, puesto que la culpa de la muerte de su padre era suya, acudio a la Catedral pidiendo confesion. El Arcipestre la bautizo y le dio la absolucion aconsejandole que se retirase a hacer penitencia en un convento.
Asi lo hizo y alli permanecio varios años hasta que sintio su espiritu tranquilo.
Cuando murio Susona, al abrir su testamento encontraron una clausula que decia: ” Y para que sirva de ejemplo a las jovenes y en testimonio de mi desdicha mando que cuando haya muerto, separen mi cabeza de mi cuerpo, y la pongan sujeta en un clavo sobre la puerta de mi casa y quede alli para siempre jamas”
Este mandato fue cumplido, y alli quedo la cabeza de Susona hasta mediados del siglo XVII. Esta casa esta en el barrio de Santa Cruz de Sevilla y dio nombre a la calle en la que se encuentra. En un primer momento, y hasta el siglo XIX se llamaba calle Muerte, en contraposicion a la calle Vida, con la que en un tramo discurre paralela. Tras el siglo XIX y hasta nuestro dias este nombre fue cambiado se llama Susona.
Aunque os pueda parecer mentira esta historia es real, ir al barrio de Santa Cruz, en una de las calles que salen de la Plaza de Doña Elvira, esta la calle llamada Susona.

Pero, no solo eso, tambien en una casa, existe un azulejo que recuerda donde vivia y tambien recuerda el deseo de la señora…
Este es el azulejo, a falta de la cabeza:

EFEMÉRIDES SEVILLANAS

6 Oct
Diego Corrientes Mateos

Diego Corrientes Mateos, bandolero español del siglo XVIII. Nació en Utrera, provincia de Sevilla, el 20 de agosto de 1757 y murió ahorcado en la misma ciudad en 1781. Se convirtió en una leyenda popular debido a su generosidad con los más pobres.
nació el 20 de agosto de 1757 en la localidad sevillana de Utrera. Con el tiempo se convertiría en uno de los bandoleros más famosos de toda Andalucía, que sería protagonista de numerosos romances que lo auparon a la categoría de héroe popular.

En ningún momento de su historial llegó a matar a nadie. Se caracterizó por ser salteador de caminos, amante de doncellas y generoso con los más desfavorecidos. Todo propició que se contaran historias sobre él que cautivaron al pueblo llano.

Diego Corrientes inició sus correrías allá por el año 1778, siendo su zona de actividad las provincias de Sevilla y Badajoz.

La clave de su éxito se basó básicamente en su habilidad para burlar a sus perseguidores. Primeramente se ganaba la simpatía de aquellos que vivían en los cortijos situados en las zonas en las que él tenía previsto actuar. De esta manera Diego, se aseguraba siempre la ruta de huida con caballos frescos cada vez que era perseguido. Simplemente tenía que ganar algo de distancia y cambiar los caballos por unos más frescos, mientras sus perseguidores desfogaban sus monturas.

Debido a la popularidad que iba alcanzando entre la población, el Gobernador de Sevilla, Don Francisco de Bruma y Ahumada, pone en el 1780 todos los medios disponibles para la captura del famoso bandolero. Más aún después de haber sido humillado por éste en un lugar cerca de Utrera conocido como La Torre. En dicho lugar, Diego Corrientes le salió al paso mientras paseaba en su carruaje. Habiendo sorprendido a su presa, Diego colocó su bota izquierda en la ventanilla del carruaje obligando al gobernador a que se la abrochara.

Con el tiempo toda su partida de bandoleros van siendo apresados poco a poco y ejecutados en Sevilla. Diego se ve obligado a huir a Portugal, y hasta allí le persigue el humillado gobernador de Sevilla al frente de 20 alguaciles y una compañía de infantería portuguesa al mando del capitán Arias. Tras una brava resistencia ante sus captores y debido a la falta de munición, Diego es apresado y trasladado a Sevilla, donde es juzgado y condenado a ser arrastrado hasta el patíbulo donde sería ahorcado. Y tras su muerte que cuerpo fue descuartizado y expuestos sus miembros y cabeza en los caminos para que sirvieran de escarmiento.

Fue ejecutado el 30 de marzo, festividad de Viernes Santo de 1781 a la edad de 24 años. Tras su ejecución, que tuvo lugar en la plaza San Francisco de Sevilla, su cuerpo se trasladó a la Mesa Real, cerca del puerto de Carmona.

La Mesa Real se trataba de una construcción plana donde los reos eran degollados, dicha construcción fue destruida hasta 1932.

Diego Corrientes fue descuartizado y sus miembros colgados de ganchos y repartidos por toda la ciudad a modo de escarmiento. Su cabeza fue expuesta en una jaula en el lugar donde obligó a Francisco de Bruna a abrocharle la bota.

Este tipo de actos que parecen sacados de películas de terror, eran sin embargo la norma habitual de la época, máxime cuando estaban refrendados por la iglesia, la cual aconsejaba presenciar sus ajusticiamientos como ‘‘actos de caridad’’.

Hay una leyenda que cuenta que una dama de noble linaje llegó a la ciudad de Sevilla, haciéndose pasar por la Marquesa de Becerril. Segun decía, era hija del monarca Felipe V.

Por ser eso cierto y teniendo en cuenta que Diego Corrientes era su nieto, se podría afirmar que por sus venas corría sangre real.

El 17 de junio de 1999, un artículo aparecido en El Correo de Andalucía y firmado por el jurista José Santos Torres confirmaba la irregularidades sufridas en la extradición de Diego Corrientes por parte de la Justicia portuguesa.

Pero como en tantas ocasiones a lo largo de la Historia, el Poder manda sobre la Justicia y el poder de Francisco de Bruna era tan grande como el odio que sentía hacia Diego Corrientes.

(2º version )

El rey Carlos III, por medio del juez Francisco de Bruna y Ahumada, ordena, en 1780 su captura, ofreciendo cien piezas de oro a quien lo entregara vivo o muerto. Ese mismo año huye a Portugal por el acoso constante de las autoridades y allí es apresado por el gobernador de Sevilla y una compañía portuguesa al mando del capitán Arias. Poco tiempo después se le traslada a Sevilla donde es juzgado y condenado a morir en la horca. Posteriormente su cadaver fue descuartizado como era costumbre, enviándose partes de su cuerpo a cada una de las provincias en las que había actuado. Su cabeza quedó en Sevilla para dias más tarde recibir sepultura en la iglesia de San Roque donde apareció a finales del siglo XX, durante unas operaciones de restauración del templo, con un garfio clavado en el craneo, como se solía hacer con las cabezas de los ajusticiados. En 1999 se publica un artículo firmado por un jurista español denunciando las irregularidades en el proceso de extradición del bandolero a España por parte de las autoridades portuguesas.

Obtenido de “http://es.wikipedia.org/wiki/Diego_Corrientes_Mateos”
———————————————————————————
plaza nueva en 1880

derribo de la iglesia de san miguel en 1868, situada en plaza del duque junto a calle amor de dios (alli se casaron diego velazquez y juana pacheco el 23 de abril de 1618; francisco pacheco (suegro de velazquez) fue enterrado alli en 1644)
tambien se perdieron los restos de americo vespuccio casado con la sevillana maria cerezo
Construcción del puente de San Juan, puede apreciarse el río aún sin cegar, y en primer término el tranvia que comunicaba esta localidad con la ciudad
———————————————————————————-

CASO EN PARQUE PÚBLICO INFANTIL DE TOMARES

6 Oct

CASOS EN PARQUES PÚBLICOS DE TOMARES:

Los habitantes de una localidad andaluza han comenzado a temer a un león de madera que se encuentra en un área de juegos infantiles.

La historia comenzó en Tomares, cerca de Sevilla, donde al parecer un león de madera montado sobre un gran muelle, en vez de ser cabalgado por los niños que visitan el área de juegos en dónde se encuentra la figura se ha convertido ni más ni menos que en la montura del conquistador Hernán Cortes, enterrado a pocos kilómetros del lugar. Los rumores comenzaron a raíz de la inquietante tendencia de esta figura a oscilar violentamente a un lado y otro a pesar de que no haya nadie en las proximidades. Desde círculos oficiales se achaca el inquietante movimiento al paso de vehículo por una carretera cercana, lo cual generaría una corriente de aire que sería la responsable del fenómeno.

Desde hace semanas, cierto número de curiosos ha acudido al lugar para observar al inquieto león, una de las atracciones con las que está equipado un parque infantil recientemente construido. Otra de las teorías más extendidas en Tomares es que la figura se encuentra encantada por los espíritus de los republicanos fusilados en la localidad durante la Guerra Civil. La concejala de medio ambiente Cristina Pérez ha declarado: “Es un efecto de bola de nieve. Alguien dice lo que a él le parece y la historia se extiende hasta ser dada por verdadera”.
En el lugar unos dicen que hubo un cementerio y que sobre él se ha construido dicho lugar un parque público, otros hablan de lugar de fusilamientos y otros de suicidios en la zona. La verdad es que consultando los mapas de la zona y el archivo histórico no parece que ninguna de estas opciones tengan demasiada credibilidad pese que en las cercanias en otros tiempos si pudo haber sucedido algun hecho necrológico. El caso no obstante guarda muchos paralelismo con la expectación social que creó el famoso caso de los fantasmas del cine Fantasio de Sevilla, en cuanto a la participación y especulación del público que se refiere.
Rafael Cabello y José Manuel García,han estado investigando profundamente el caso desde el 24 de abril ante la expectación de los habitantes de esta localidad pero no han encontrado pruebas que avalen la existencia de poltergeist o fantasmas en dicho parque.
Se realizaron varias pruebas psicofónicas en diferentes días sin resultados positivos. Se hicieron numerosas fotografías del caballito de juguete pero en ninguna se da nada especial pese a usar diferentes tipos de película y en las pruebas térmicas y magnéticas, todo resultó normal, en visitas diurnas y nocturnas hemos comprobado el inequívoco movimiento del caballito pero… ¿ante qué nos encontramos? En inspección directa en el caballito se puede apreciar como él , bascula sobre un gran resorte de muelle central que impulsa el movimiento del mismo. El caballito puede efectuar su movimiento debido a una descompensación en el juguete ,en sus ejes y por la cabeza del caballo que en determinados momentos podría actuar en ante rachas de viento e incluso como contrapeso de la estructura. Evidentemente es una alternativa más que posible ante una opción paranormal que únicamente parece ser la diversión de un pueblo que goza con este hecho no paranormal y sí muy anormal.
La alarma social se halla extendida en Tomares y localidades limítrofes y no es extraño ver como muchos se acercaban al lugar a observar el espectral movimiento del caballito. Evidentemente se mueve, se mueve sin que nadie o nada lo impulse y ese movimiento es lo suficientemente evidente como para además de buscar alternativas lógicas a dicho movimiento siempre nos quede la opción de pensar en la real posesión del CABALLITO ENCANTADO de Tomares.

Se rumorea igualmente que el alcalde va a solicitar los servicios de un médium para exorcizar a la figura rebelde, lo cual ha sido categóricamente desmentido.

Akasico (17-05-2001)

EL FANTASMA DE SAN JUAN DE LA PALMA

6 Oct

EL FANTASMA DE SAN JUAN DE LA PALMA

JULIO DOMINGUEZ ARJONA
25 de Julio de 2005
Sin ningun sincero ánimo de polemizar y con una finalidad meramente aclaratoria y didáctica, quiero matizar lo aparecido en cierto medio de comunicación escrito de nuestra ciudad , bajo el título : La iglesia de San Juan de la Palma y sus leyendas.-

Este documento que ven aqui esta enmarcado en la Iglesia de San Juan de la Palma ( si no lo ven bien aumente la resolucion de pantalla a 800×600 ), donde se relata como un señor blasfemó , fue denunciado por un señor que llevaba 80 años muerto y sepultado ( de ahi obviamente el prodigio ) a la Santa ( que de santa tenia poco ) Inquisición .-

En este documento no se dice “Erase una vez…..” o “En una galaxias muy muy lejana”, en el aparece una fecha concreta 1537 y despues aparece una segunda 1794 donde se transcribe el documento original, y un lugar concreto con todo lujo de detalles. Ademas , no se habla de leyenda, tradicón popular, sino por dos veces se dice la palabra MILAGRO que según nuestro DRAE Hecho no explicable por las leyes naturales y que se atribuye a intervención sobrenatural de origen divino. Mientras que una LEYENDA . segun nuestro DRAER Relación de sucesos que tienen más de tradicionales o maravillosos que de históricos o verdaderos.

Es decir esto no es un episodio de La Guerra de las Galaxias o Blancanieves y los siete enanitos sino ante un suceso milagroso ( otra cosa es que se lo crean o no ) . Por otro lado con la Inquisición , no eran gente con la que precisamente se pudiera bromear , pues en el mejor de los casos , te quitaban tus bienes y acababas en una celda, con toda seguridad torturado y en el caso mas extremo quemado vivo. No creo que estos señores del siglo XVI se andaran con tonterias inventadose historia de” muertos vivientes”; luego estamos ante una constatación de un milagro, precisamente con el sello de la mas feroz y radical autoridad eclesiastica de la época cuyas oficinas estaban en el Castillo de San “Gorge” .-

Seamos respetuoso, una cosa son las leyendas y otras los milagros , otra cosa es que uno los acepte o no, eso es cuestión de fé y este no hay duda que por lo menos esta documentado, para ser mas preciso estamos ante un exvoto ( ilustrado como lo son todos , para aquellos que en el siglo XVI no sabia leer que eran los mas ) como los que habia en la Sala de los Milagros del Santuario del Rocio.-

Por otro lado se comenta como leyenda el traslado de la Hermandad de la Amargura desde San Julian a San Juan de la Palma , por culpa de un mayordomo de la hermandad que era tabernero , en cuyo establecimiento se exponian la imagenes secundarias del paso de Misterio ( algo hacia como un Munarco prehistorico) . Aqui el autor se ha liado un poco, pues estamos ante un hecho historico , que no tiene nada de legendario

La Hermandad de la Amargura efectivamente estaba en San Julian y cosa no precisamente rara , no tenia muy buenas relaciones con el parroco, ya que el 24 de marzo de 1724 inrrumpio en un Cabildo , expulando a los hermanos , por lo que se trasladaron a la Iglesia de Santa Lucia donde se acordó el historio traslado a San Juan de la Palma.-

El mayordomo tabernero existio de verdad y se llamaba Juan ( no Pedro ) Millan, tenia guardada en su establecimiento las imagenes secundarias del misterio y que tenia almacenadas durante todo el años a la vez que expuestas en su establecimiento llamado “Herodes” , como parte de la decoración .

Su oposición al traslado era por razones puramente crematísticas, ( las imagenes secundarias formaban parte del llamemo “reclamo” de la taberna ) , siendo el motivo real del referido traslado como decia al principio por la desavenencias entre Hermandad – Parroquia . El señor Millan llegó incluso a pleitear con su propia hermandad , para oponerse al mismo ;pero por las razones distintas y expuestas ; pleito que perdió . y cuya sentencia se dio a conocer en de Junta de 30 de Novimbre de 1724. Esto no fue una leyenda, fue un pleito de intereses dentro de la historia de una hermandad .-

Casi todo esta en lo libros, el problema es que hay que comprarlos y que leerselos ; pero por encima de todo llamar las cosas por su verdaderos nombres